jueves, agosto 06, 2009

Cuento del zapatero y los duendecillos: últimos preparativos para Peracense

Había una vez, hace mucho, mucho tiempo; en un país muy, muy lejano, un armero aficionado que trabajaba con ahínco para tener un equipo medianamente digno para el evento de Peracense.

Nuestro armero se pasaba las mañanas trabajando en su oficina, y por las tardes se esforzaba para mejorar su equipo y sus herramientas. Y, aunque se pasaba el tiempo haciendo cosas, y siempre se acostaba muy cansado, nunca le daba tiempo a terminar de prepararlo todo.

Y, sin embargo, por las mañanas el trabajo que había dejado preparado, aparecía milagrosamente terminado. Y con unos acabados tan magníficos y primorosos, que parecían hechos por unos mágicos duendecillos de delicadas y hábiles manos chapuceros y apresurados, que parecían hechos por unos hombrecillos naranja de Campsa, completamente drogados y bastante cafres.

Por ejemplo, el armero podía dejar preparado en la terraza un viejo tocón de encina. Y, a la mañana siguiente apenas tres años más tarde ¡podía ver los taladros que habían aparecido mágicamente en la madera, lo justo para que encaje una de sus estacas!


Bueno, vale... a lo mejor sólo podía ver los agujeros de bichillos xilófagos que ya estaban allí cuando compró el tocón; pero seguro que de los bichillos habían dado buena cuenta en su momento los hombrecillos naranja de Campsa. O el matacucarachas que el armero repartió generosamente años antes, vaya usted a saber. Pero, con la simple ayuda de un taladro y una broca de pala, el armero pudo completar el trabajo que habían comenzado los hombrecillos naranja y tener listo un nuevo soporte para estacas.

Y el armero, agradecido por el trabajo de los hombrecillos naranja, les dejó todo el serrín del tocón en la terraza, para que los hombrecillos pudieran usarlo para rellenar sus colchones, o para hacer fuego, o para secar sus vómitos del suelo después de una fiesta brutal a base de combinados de ron-gasoil. Lo que ellos prefirieran.

Y, por algún motivo, los pequeños hombrecillos naranja no quisieron llevarse el serrín, que seguía allí a la mañana siguiente.

El armero, extrañado de que sus pequeños amigos no hubieran querido llevarse el serrín, siguió trabajando en el tocón. Planificó cuidadosamente cómo hacer un nuevo hueco de hundir, preparó sus herramientas, lo dejó todo dispuesto y ¡sí! ¡A la mañana siguiente, en la terraza, tenía un precioso...! ¡Montón de serrín con un tocón agujereado encima!

El armero estaba un poco extrañado, ya que los duendecillos hombrecillos naranja de Campsa no parecían estar comportándose según los cánones establecidos. Pero, inasequible al desaliento, cogió su radial con un disco de desbastar, y se lanzó a la tarea. Porque los hombrecillos naranja de Campsa no te ayudan si tú no te ayudas, como el buen armero sabía.

Y de nuevo el armero trabajó duro, y empezó preparando un asterisco, presionando con la radial en sucesivos diámetros.

Llega un punto a una fiesta de asteriscos y llama a la puerta. Le abre un asterisco que le dice: "Tú no, esto es una fiesta sólo de asteriscos". Y el punto responde: "¿Qué pasa, que uno no puede echarse gomina, o qué?"


Y después siguió haciendo diámetros con la radial, hasta que aquello empezaba a parecer un hueco de hundir chapa, y luego le dio vueltas sobre su eje a la radial hasta que la cosa empezó a estar un poco más lisa.



Y el armero seguía trabajando con la encina, que está durísima, y le dió con papel de lija muy, muy gordo, y luego le atizó de martillazos, y después volvió a darle unos toques con la radial, y volvió a lijar, y le dio más martillazos, y lo lijó; y por fin lo dio por terminado. Y, agotado de tanto trabajar, se fue a la cama a dormir.


Y a la mañana siguiente, el armero se levantó y... sí, tal como se esperaba, esos pequeños bastardos de hombrecillos naranja de Campsa habían estado trabajando concienzudamente toda la noche, distribuyendo el serrín por toda la terraza y gran parte de la casa. Pequeños mamonzuelos encantos; toda la noche trabajando sin parar para completar la labor del esforzado armero.

Así que, con una emocionada lágrima de agradecimiento, el armero barrió la casa de serrín y se puso manos a la obra con el accesorio que le faltaba a este tocón. Y descubrió que su síndrome de Diógenes los simpáticos hombrecillos le habían dejado un obsequio: una llave de tuercas de las que se usan para cambiar las ruedas del coche. Con apenas un poco de radial y un mínimo lijado, el armero convirtió la parte acodada de dicha llave en una estupenda cuña con la que sujetar firmemente las estacas.


El armero sabía que aún había mucho trabajo por hacer. Siempre quedaba trabajo por hacer ¡y tan poco tiempo para completarlo! Menos mal que los pequeños amigos anaranjados estaban ahí para ayudarle.

¡Y cómo colaboraron a la hora de preparar los martillos, cinceles y granetes! Durante aquel día, el armero preparó todas las herramientas de mano que iba a llevar a Peracense, para poder lijar las marcas modernas de las mismas, e incluso destrozó (con ayuda de un soplete y un taladro) el mango de fibra de su principal martillo de hundir, para sustituirlo por uno de madera.


Y los jodidos cabrones majísimos hombrecillos naranja estuvieron trabajando toda la noche, hasta conseguir que todos, todos, absolutamente todos los martillos de nuestro armero tengan una cabeza que baile un poco en su mango. Menos el mentado martillo grande de hundir, que no baila, pero que sin duda espera su oportunidad de soltarse limpiamente de su nuevo mango, y marcar una perfecta parábola hacia el objetivo más frágil y caro que se encuentre a tiro.

Al menos, los hombrecillos naranja tuvieron el detalle de dejar a mano el libro de "Dress accessories", donde el armero vio que se estaba complicando la vida más de la cuenta, y que las punteras de los cinturones eran mucho más simples de lo que se pensaba. Así que el cinturón de G. por fin tiene una strap end casi, casi histórica, y, sobre todo, muy simple.


Eso sí, curiosamente, los hombrecillos naranja de campsa no aparecieron por allí para dar ni un solo martillazo. E incluso cuando el armero se puso a coser un zurrón, y les dejó por el suelo todos los recortes de tela y de hilo para que se hicieran ropa nueva; nada, ni caso. Allí que seguía todo a la mañana siguiente. ¡Panda vagos, estos hombrecillos, oiga!


¡Y qué decir del magnífico trabajo que hicieron los hombrecillos con la chapa para hacer yelmos!


El armero se limitó a medir, cortar y limar las piezas...


y los hombrecillos naranja hicieron el trabajo más duro: esparcir la viruta metálica por absolutamente todas las superficies horizontales de la habitación utilizada como taller.


Superficies horizontales que los simpáticos hombrecillos se encargaron rápidamente de cubrir también con serrín de la rama de encina que viene a sustituir a la estaca de tubo...


...y de una nueva capa de viruta metálica, procedente de las estacas a las que disimular un poco las soldaduras modernas.


Como llega el momento de preparar el vino especiado para Peracense... Seguro que los pequeños mamonzuelos esta vez sí que se lo curran en serio, y se lo beben todo durante la noche.

Y es que como para fiarse de los hombrecillos naranja de Campsa. Menudos hijos de... hijos de... de una mujer naranja de Campsa, eso.

Y ahora que lo tengo todo empaquetado y listo para salir mañana rumbo a Peracense, ruego a todos los lectores que no me digan qué es eso que se me olvida. Lo primero, porque ya es tarde. Y, lo segundo, porque esa forma de tocarme las narices sería propia de un... ¡de un hombrecillo naranja de Campsa!

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* Cualquier mención a una empresa de hidrocarburos, real o ficticia, creada en tiempos de Alfonso XIII, es mera coincidencia.

** Todo parecido de los hombrecillos naranja de Campsa con los Nac Mac Feegle es un plagio descarado sentido homenaje a los jodidos pequeños bastardos entrañables personajes creados por el maestro P'Terry, cuyos libros os recomiendo encarecidamente que robéis de un supermercado adquiráis y leáis lo antes posible. Todos ellos.

18 comentarios:

Dark the VampyrWülf dijo...

Eä, todo lo que tenías escondidillo ¿Eh? Y yo aun vago, pintando un Lobo Espacial en lugar de cortar el cuero para las caramañolas ^^U

Y para que no se pierda del otro post:

¡¡¡FOTOS!!! Que no se olviden xd

Iaver Der Smitur dijo...

Otra vez me imprecionas con tus historias xD
jajaja que manera de reirme con lo de la fiesta descomunal con el combinado de ron-gasoil xD!
podria conocer a esos enanitos para que me ayuden con mis creaciones jajaja
olle axil, que material es la chapa para hacer yelmos y que grosor tiene?, se necesita una fragua para hacerce uno?
y que remaches ocupas para tus cinturones?
saludos

Dark the VampyrWülf dijo...

Yo creer que Axil dormir, pero animarme a contestar que chapa cubre cocos deber tener entre 1.5mm y 2mm de espesor. Con dolor poder forjarse en frío.

YoHaru Armero dijo...

jajajaja XD iaver! yo que tu no me busco problemas con esos enanitos XD

axil, esta genial, aun mantienes el mejor puesto entre los blogeros, los demas somo meras copias (aceptenlo XD)

bueno pues, sin mucho mas que agregar ademas de suerte en tu viaje, nos vemos!

y trata de postar mas seguido, hacen falta tus irreverencias de ves en cuando XD

PD: dark, que te paso XD? tubiste un flash back a tu vida pasada como tarzan?

YoHaru Armero dijo...

ah! se me olvidaba, nos e si la conoscan pero encontr eun apagina invaluable, se las dejo aqui, si buscan ser historicos, entenderan el valos de esto =P

http://www.themcs.org/armour/14th%20century%20armour.htm

nos vemos

Dark the VampyrWülf dijo...

No se si has visto Mansión Foster para Amigos Imaginarios xDDDDD El monstruo Eduardo me sale clavadito xDDDDDDDD

Jouer dijo...

Está visto que con lo del armadureo perdimos a un gran monologuista pero ganamos un gran armero...tan genial como siempre sensei.

Axil dijo...

Pues sí, estaba durmiendo.

Chapa de 1,5mm (la de 2 la he usado una vez, pero empieza a ser dura de trabajar en frío)

Sueki emplear remaches modernos de doble cabeza; aunque en la puntera de esta entrada usé remaches macizos normales (los mismos que en los cascos, vamos)

JESUS FIDELIS dijo...

Jaja, como siempre muy divertido.
Nos vemos en Peracense.

Ismael dijo...

Jajajajaja, esto es de la época en que urgaba en tu blog sin comentar, una buena historia para antes de dormir XD.

Me sumo ala exigencia de Dark: ¡FOTOS!, de consuelo pá' estos pobres americanos.

biologia curtis dijo...

jajaja ya, gracias por lo del dato, ah y si vez a las rubias con cerveza del otro post sacales muuuchas fotos xD jajaja
Dios! me encantaria ir a esas juntas que hacen ustedes los españoles xD aca en chile hacen una al año creo, espero poder ir al proximo
saludos

Temujin dijo...

Nos mal acostumbras con las entradas así de divertidas!
Debia ser que alguien que escribe así tenga tan afinado gusto literario. Si no lo has hecho ya, debes leer tambien Good Omens.

Tengo algo de curiosidad de saber como te las arreglaras para fijar la estaca tubo de encina... en fin ya lo contarás.
Suerte en el evento, saludos.

Iaver Der Smitur dijo...

emmm lo del comentario de biologia curtis era yo, lo que pasa por ver el mail del curso de anatomia y sin querer postear con ese mail xD jaja saludos

antonio dijo...

No se como me las apaño que siempre se me queda algún mensaje colgado por las entradas anteriores , lo repongo aquí por si interesa ya que lleva un par de direcciones . Salud

http://www.levantia.com.au/

Preguntabais por cotas lamelares bizantinas ¿ creo ? , en este enlace en militaria hay algo sobre el tema . Quizás os interese conocer la página www.imperiobizantino.com , hay enlaces interesantes y mucha información sobre este desconocido imperio.

Miguel dijo...

Si! Eso está interesante... Gracias!

Aerwyn dijo...

Hola!!

jajaja, muy buena la historia!!!
Wau! yo quiero hacer eso del cinturon!! mi condicion mental poco estable.. no me permite saber como corno se hace eso.. (al menos ahora.. mañana por ahi me doy cuenta XD)

Quiero hacer una bolsita con anillasss!! tipo como para poner dados de rol.. pero ni idea como se hace..

Bueno Axil, Suerte en tu viaje!!! Un beso!

P.D: perdon la incoerencia... toy re-dormida... XD

Harald dijo...

joder XDXD poner una entrada justo cuando me voy no vale,es hacer trampa XDXD ahora entiendo mejor lo del hombrecillo que correteaba por peracense haciendo de las suyas XD

Looser#1 dijo...

Querido Axil, soy fan de tu blog (agradecelo a mi chico que me paso el link) y pues bueno haces que lo medieval sea divertido y deje que mi novio me pida dinero para comprar metal y hacer cositas medievales, si, si, como tu, pero bueno, eso es todo lo que queria decirte, ya que no quiero que los yelmos, las cotas y las cosas de cuero de mi hombre queden destrosadas por no haberte puesto un comentario. Espero te pases por mi blog (lleno de anime y manga) y que si mi chico algún día va a españa le des asilo en tu hogar, aunque sea a un lado del tocón para hundir chapa (artefacto que mi novio acaba de hacer en un día de ocio).
Abrazos medievales Looser#1 (soy una chica no vayas a creer que mi novio es una yegua) ja ja ja