martes, octubre 12, 2021

Polán 2021. Superando pandemias, mirando al futuro y volviendo al pasado.

 Apartó las gruesas telarañas que cubrían el vano de la puerta, y continuó avanzando. Se iluminaba con la luz de la linterna de su móvil, que se reflejaba en las nubes de polvo y suciedad acumulada que él mismo estaba levantando al andar, formando una niebla blancuzca en la que era casi imposible ver nada..

- Joder, si lo sé traigo una antorcha y quemo todo esto en un plis-plás, así no se ve una mierda. A ver, creo que era aquí a la izquierda... y... sí, debería estar en esta pared.

*CLICK*

Un par de bombillas de incandescencia se encendieron cuando Axil pulsó el interruptor. Al fondo de un pasillo, comenzó a parpadear arrítmicamente un viejo tubo fluorescente. Desde lo alto de un televisor de tubo de 28 pulgadas, la figura de una bailaora flamenca, cubierta de volantes rosas y de una gruesa capa de polvo, le sonreía con mirada acusadora. En la vitrina de la pared opuesta, unos platos Duralex que habían soportado imperturbables medio siglo de existencia, se preparaban para aguantar tranquilamente otros quinientos años.

- Bien -dijo Axil- Mi viejo blog sigue aquí. Es casi como si no hubiera pasado el tiempo. Otra vez en casa.

El lugar llevaba ya prácticamente abandonado muchos años, pero los últimos dos habían sido... diferentes. Nadie había entrado, ni siquiera para abrir las ventanas y ventilar un poco. Ni aquí, ni en el resto del vecindario. La epidemia se había extendido por todo el mundo, y sólo ahora, muy poco a poco, y con mucha precaución, la gente comenzaba a arrastrarse fuera de sus refugios y a recuperar el pulso de su vida anterior. Era hora de recuperar el presente. Era hora de mirar al futuro. 

- Esteee...

Sí, sí. También era hora de volver al pasado.

Antes de que la vida volviera a las calles, la gente mantenía un cierto nivel de comunicación entre sus refugios, aunque no pudieran verse en persona. La gente hablaba, establecía contactos, y se preparaba para el final del aislamiento. Y, entre fraguas, fuelles, casas en el pueblo, e instalaciones eléctricas a medio reventar, Axil acabó en contacto con la asociación de Las VII Partidas. Y así, de alguna manera, llegó la vuelta a una cierta normalidad:

- Oye, Axil, que vamos a participar en un mercadillo medieval en Polán, que pilla aquí cerca. ¿Te apuntas?

- Llevaba tiempo esperando escuchar esas palabras. Vamos. 



- Oiga, ¿no está empezando a exagerar con el tonito solemne / postapocalíptico?

- Cállese, que me desconcentra.

Axil pasó la mirada por la habitación, tanto tiempo abandonada. La pared de su derecha estaba cubierta de estanterías repletas de viejos libros y legajos olvidados.



 
Scriptorium y manuscritos. Es impresionante lo que hace Adolfo. 
 

 Y a su izquierda, sobre una vieja mesa, una labor descansaba a medio hacer, descuidada desde hacía quién sabe cuánto. Le era familiar, él mismo la había comenzado, tiempo atrás. ¿Qué manos fueron las últimas en tejer unas cuantas hiladas en esa tela?

 

 
G. dándole vueltas al telar de tablillas. Algo enhebré fatal con las prisas, porque, a pesar de ser un diseño 
simple de todo-para-alante; todo-para-atrás, aquello salía muy raro.
 

El fluorescente del otro extremo del pasillo terminó de encenderse del todo con un sonoro chasquido. Los pasos de Axil se dirigieron hacia esa habitación iluminada, recorriendo el pasillo, aún a oscuras, en el que se adivinaban las siluetas de los cuadros colgados de las paredes.

 

 
Gregorio dibuja divinamente, pero va a haber que regalarle un pisapapeles, porque sus ilustraciones salieron volando varias veces con la brisa.
 

La confusión se reflejó en la cara de Axil. Sí, esta habitación era familiar, era parte integrante de su blog, pero el mobiliario no era el mismo de la última vez. ¿Qué era esto que ocupaba el centro de la habitación de tejer? No recordaba haber visto ese telar jamás. ¿De dónde habría salido? 



Por fin he podido ponerle las zarpas encima a un telar de peine, y tiene tacto de molar.
El telar de Alba, fabricado por Salva, es un cacharrillo de lo más interesante.
 

- Uhmmm... Estoy seguro de que la puerta estaba por aquí, detrás de este rincón... Sí, justo, aquí está. 

La puerta en cuestión estaba cubierta de una pintura verdosa y desconchada. La madera estaba claramente hinchada por el tiempo y la humedad, y unos goznes descolgados ayudaban a que la puerta se mantuviera irremediablemente atascada.

Varios empujones más tarde, la puerta se entornó con un chirrido. Tras un último empellón, terminó de abrirse. A tientas, Axil avanzó por la habitación y, palpando junto a la ventana, alcanzó la correa que permitía abrir la persiana. Tras un par de vigorosos tirones, la luz del día inundó, tras tantos meses, aquella estancia. 

La armería. Otra vez allí.

 


Una colección bastante completa y representativa para el sXIII (y un par de piezas eran mías de fabricación propia, qué voy a decir).
El conocimiento y el nivel de detalle de las explicaciones de Javi fue brutal.
 

Una habitación peligrosa. Hay cosas que a veces las visitas no deben descubrir, y es mejor mantenerlas alejadas de esta habitación.

Esta idea no es mía, y no recuerdo a quién le vi esto por primera vez: Quae sunt Caesaris, Caesari
Pero, acercándose a Halloween, es fácil encontrar el atrezzo necesario.
(Sí, les mangué miserablemente un clavo gordo de forja a los de Las VII Partidas para hacer esta pequeña maldad)

Axil sacudió la cabeza, pensativamente. ¡Tanto tiempo sin recorrer estas estancias! Volviendo al pasillo, barrió con el pie la gruesa capa de polvo hasta que despejó los bordes de la trampilla que daba al sótano. ¿Seguiría en orden de marcha la vieja caldera, que tanto había ayudado a mantener caliente el blog?

 

Salva follando. La verdad es que su pequeña fragua es de lo más eficaz y sólida, a la par que pequeña y portátil. 
Bueno, tan portátil como puede ser una fragua, tampoco nos vengamos arriba.
 

Axil bajó la trampilla con una media sonrisa en los labios. La caldera la había instalado un gaditano, hacía ya muchos años, y parecía que el mantenimiento continuaba en manos de otro. 

Se dirigió al otro lado del pasillo, hacia la cocina que rara vez frecuentaba en el pasado, pero que había que ventilar de todos modos.  



Las recetas andalusíes de Fer, cocinadas ¡en un fuego abierto! estaban para rechupeterrearse los dedos. Ese pollo ¡que no llevaba ni siquiera sal! era brutal. Por lo general, la cocina medieval queda algo exagerada de canela y condimentos de época, pero esto... ¡Esto estaba cojonudo!
 

- Bueno, creo que ya sólo queda revisar mi antigua habitación -pensó Axil- ¡Cuánto tiempo sin pisarla! Creo que la última vez dejé uno de esos puzzles de miles de piezas a medio hacer encima de la mesa. ¿Seguirá allí?

 

 Mi típico taller de malla remachada.
 Curiosamente, siendo un mercadillo, he visto a algunos de los visitantes más interesados en el tema que me he encontrado jamás.
 

Tras esta somera revisión, parecía que todo estaba aún aprovechable. Sucio, polvoriento, olvidado... pero aprovechable. Cerró la puerta tras de sí, y se preguntó cuándo volvería a atravesarla. ¿Pronto, tarde...? A saber. Pero había regresado.

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- ¡Plas, plas, plas! ¡Todo muy emotivo, sí señor! Así que todo esto porque se ha ido a un mercadillo ¿no?

Vaaale, era un mercadillo, y eso conlleva algunas pegas. El grueso de los visitantes van de cotilleo a ver si compran chucherías y a ver algún pasacalles intrascendente: lo de ver una exposición de historia viva digna de cualquier museo no está entre sus espectativas y les descuadra. Y para los recreadores, que te pregunten mil veces qué vendes, y que el punto álgido de la visita sea el sábado por la noche (cuando ya no hay luz para hacer casi nada y estás a media recogida), tampoco ayuda. 

Al final, la zona de recreación quedó extremadamente digna para lo que suele pasar en el grueso de estos mercadillos. De hecho, dudo mucho que el ayuntamiento haya sido consciente del lu-ja-zo de cosas que se han podido ver en este campamento. Me encantó ver por ahí a algunos estudiantes de historia (ejem, algo frikis, mejorando lo presente) que lo estaban flipando del todo, encantados de pedir explicaciones, y aparentemente asombrados de poder ver ciertas cosas fuera de un libro o de una fría vitrina. ¡Historia viva!

Aunque todo hay que decirlo. Hay cosas en los mercadillos que molan un montón (y no lo digo por el más que dudoso jabón para barba que me compró G, curiosamente moldeado en un papel de magdalena)

 


viernes, agosto 30, 2019

Patrella 2019: La premiere.


- ¡Aquí el reeeeportero Tadeo, adalid de la modernidad y vuestro contacto con todo el famoseo!  Emitimos hoy nuestra crónica desde la alfombra roja de uno de los eventos alternativos que más fuerza ha cobrado recientemente en el glamuroso mundo de la historia y el espectáculo: ¡nada menos que el festival de Patrella!



- Como cada año, la villa acoge a algunos de los más renombrados artistas del orbe, y el brillo del lino se combina con los más ricos paños para cubrir los esculturales cuerpos de las más rutilantes estrellas del momento.
   Por lo que puedo ver desde aquí, parece que este año las instalaciones del festival han superado en superficie y encanto a las de anteriores ediciones. Puedo ver un número inusitado de pabellones y distintos ambientes que sin duda harán las delicias de propios y extraños.


- Reportero Tadeo, ¿hay mucha gente ahora mismo en la zona del festival?

- Pues lo cierto es que no, estudio. Veo un par de celebrities de tertulia o incluso un poco amodorradas a esta hora de la siesta. Un momento, creo que estoy viendo a... ¡Sí, es ella! ¡Un momento que voy a preguntar! ¡Signorina O, signorina O! ¿Por qué se da la vuelta? ¡Signorina O!

- Vamos a ver, reporterucho di merda; ¿que no os había dicho mi representante que, hasta pasar por maquillaje, niente de più con las entrevistas? ¡Que os habéis adelantado una hora, stolto!

- ¡Oooops, parece que la signorina no quiere hablar en este momento! Pero no es problema, vamos a ver qué más podemos encontrar en el festival.

- Reportero Tadeo, ¿qué ambiente se respira en el festival? Hay rumores que dicen que el festival de Patrella es todo degradación y vicio. ¿Qué puedes decirnos al respecto?

- No puedo deciros gran cosa, estudio. Estamos en un festival lleno de artistas, así que algún comportamiento un poco excéntrico es más o menos normal. Tampoco es que haya fuentes de licor por las calles...


...ni que las starlettes vayan por ahí exponiendo sus cuerpos semidesnudos...


...aunque lo que sí que es verdad es que por aquí no se privan de los más exquisitos manjares. He tenido ocasión de echar un ojo al buffet, y de verdad, estudio, que no tenéis ni idea de cómo se cuidan por aquí.

- Se nos está haciendo la boca agua sólo de pensarlo, Tadeo. ¿Qué desayuna la crème de la crème en Patrella? ¿Caviar beluga? ¿Soylent Green Supreme? ¿Lenguas de alondra?

- ¡Mucho mejor, mucho mejor! ¡Delicias inalcanzables para el común de los mortales! ¡Mirad!



- Nos dejas babeando de envidia, Tadeo. Pero vamos a centrar un poco el reportaje. ¿Qué actividades artísticas podemos encontrar en el programa del festival?

- Muy bien, estudio. Pues hay un poco de todo, porque al fin y al cabo estamos en la vanguardia de este tipo de festivales, pero también hay espectáculos más tradicionales, como los habituales malleros y abarqueros. Y os sorprenderá pero ¡les hemos visto juntos y sin discutir!


- Tadeo, aquí en el estudio nos hemos quedado sin palabras; si no vemos las imágenes no lo hubiéramos creído. ¿En serio que estaban juntos y sin pelearse? ¡Si todos pensábamos que estaban enfadados por diferencias artísticas irreconciliables! 

- Pues eso creíamos, estudio, pero parece que era todo un montaje para sacar una exclusiva, y como les hemos pillado desprevenidos, no han sabido reaccionar. En cualquier caso, sus performances parece que van bastante bien.

- ¿Hay más espectáculos interesantes, reportero Tadeo?

- ¡Claro que sí, estudio! Fuera de programa hay varias exhibiciones interesantísimas que no suelen ser fáciles de encontrar. La tendencia postmodernista en cerámica siempre tiene un éxito de público asegurado. ¡Y qué no decir de la zona de power-narrativa que ha montado la organización!


- También estoy viendo desde aquí [¡Acerca la cámara, tío!]  alguna exhibición de las últimas tendencias en la cordelería más fashion. ¡Eh, y a cargo de la mismísima G. con sus trenzas de dedos!


- Y, como novedad de este año, algo que ya llevábamos esperando encontrar en uno de estos festivales ¡cestería!


- Tienes toda la razón, Tadeo; hacía tiempo que esperábamos ver cestería, todo un lujo, sin duda. Pero dinos ¿qué podemos esperar para esta tarde?

- Pues para empezar parece que gran parte de los asistentes al festival van a aprovechar para asistir a la final de kubb que va a tener lugar aquí mismo. Seguro que va a ser un juego realmente trepidante; y lo mejor, estudio, ¡es que tengo un pase de prensa!


- Nos sigues dando mucha envidia, Tadeo. Y dinos ¿qué vas a hacer cuando acabe el juego?

- Lo primero, ya al atardecer, es contemplar la exhibición aérea a cargo del  escuadrón "Killer mosquitoes". Me han dicho que es realmente impresionante, tanto por el tamaño de las naves como por lo agresivo de sus maniobras. Aseguran que es algo que deja profundamente marcada a toda la concurrencia.
 
- ¿Y vas a poder entrevistar a algún famoso?

- Pues precisamente me estoy acercando ahora mismo a la alfombra roja a donde están empezando a llegar los invitados a la premiere del musical "Los avatares de la orden del Temple".

- Ese es el plato fuerte del festival ¿verdad?

- En efecto, estudio. Todo el mundo está hablando de este musical, y esperamos ver aparecer de un momento a otro a Bafo y Meto, sus autores.

- Creo que todos hemos visto el trailer y estamos deseando ver el espectáculo al completo.

- ¡Y tanto, estudio! ¡El trailer ha creado un hype tremendo, sin duda!


- Y no debemos olvidar que... ¡Esperad! ¡Creo estoy viendo a uno de los autores! ¡Señor Meto! ¡Señor Meto! ¡Una preguntas, por favor! ¡Señor Meto!

- Claro, claro. Dime.

- Señor Meto, ¿qué tal ha ido la campaña de promoción de su nuevo espectáculo?

- Bastante bien. Hemos ido presentando algunas de las canciones del musical por aquí y por allá para calibrar la reacción del público; y ahora por fin vamos a lanzar el espectáculo completo.

- ¿Es cierto que va a contar toda la historia de la orden del Temple, y sin hacer caso a los intentos de censurarla?

- Absolutamente, desde su fundación hasta su abrupta disolución, y sin pelos en la lengua. Os va a encantar.

- Y dígame, señor Meto ¿son ciertos los rumores sobre...

- No, no, Bafo y yo sólo somos amigos.

- Eeehm... no me refería a eso; sino a si es verdad que van a preparar nuevos espectáculos contando otros episodios históricos.

- No puedo confirmar ni desmentir esa información. Y ahora, si me disculpas...

- ¡Una pregunta más! Dígame, ¿qué cree que va a ser lo que más sorprenda a los espectadores?

- Pues, sin duda, nuestro sensual cuerpo de baile.


- Bueno, estudio, como podéis ver, hemos podido entrevistar a una de las estrellas del momento.

- Se nos está acabando el tiempo, Tadeo. ¿Algo más que contarnos, antes de devolver la conexión?

-Que estoy empezando a pasar calor, así que creo que voy a acercarme a las hermosas playas de Patrella a darme un bañito antes de volver al estudio. ¡Se despide Tadeo, su reportero favorito!