viernes, octubre 19, 2012

Trenzas de dedos: ¿quién necesita tablillas para un simple cordón?

Más de un seguidor de este blog habrá hecho sus pinitos con el telar de tablillas, y seguro que habrá hecho algún cordoncillo simple, donde el diseño importa menos que una cierta resistencia. ¿Realmente merece la pena tender un complicadísimo telar de tablillas para un cordón fino? ¿No hay formas más simples de, por ejemplo, hacer una sencilla liga para sujetar unas calzas?

Pues efectivamente, las hay. Y no, no estoy hablando del lucet. Hay una técnica aún más sencilla, que no requiere ni siquiera una horquilla de madera: las trenzas de dedos, que sólo requieren del hilo que compondrá el cordón. (Y de tus dedos, claro: mancos abstenerse).

Ya, ya lo sé; uno no siempre dispone de unos metros de hilo, pero oye, que la cosa ha quedado reducida a la materia prima: más simple no se puede.

La técnica de las trenzas de dedos se supone que estuvo extendida por toda Europa entre los siglos XIII y XVII; e incluso hay un par de reductos perdidos en los que aún se utiliza. Esta imagen, por ejemplo, procede de un altar español de mediados del XV.


Si has llegado a esta página buscando específicamente información sobre las trenzas de dedos, es posible que esta imagen te suene. Y es que, efectivamente, la he sacado de la página de referencia de esto del trenzado de dedos. Aunque, claro, si es que estás aquí es seguramente porque prefieres leer esto en castellano, en lugar de meter en el buscador "fingerloop braid", que es lo que de verdad te va a llevar a un montón de información al respecto (eso sí, en lengua bárbara)

Lo cierto es que hay muuucha información en perfidoalbionés. Aquí, por ejemplo, hay un tutorial realmente estupendo de lo que yo voy a explicar malamente.

 Casa Zur Kunkel, Alemania, SXIII

(Jod... quién me ha visto y quién me ve. Estoy escribiendo lo que, básicamente, es un tutorial de macramé. Pa lo que hemos quedao...)

Bueno, al lío. Vamos a empezar con una forma muy simple de trenza de dedos (más que nada, porque es la única que he aprendido a hacer yo). Esta trenza lleva cinco lazos; es decir, pasas el hilo por un punto fijo y atas juntos sus extremos, dejando cinco lazos por los que pasar los dedos.


Es importante que estos cinco bucles tengan una tensión similar, así que, en realidad, puede ser más fácil que hagas un solo anillo doblado en cinco partes. Así puedes igualar sobre la marcha la longitud y tensión de los lazos, y te ahorras un problema.

Tranquilo, con el vídeo que viene más tarde lo verás más claro.

Empezamos, por poner un ejemplo, con tres lazos en la mano izquierda (en los dedos índice, corazón y anular) y dos lazos en la mano derecha (en los dedos corazón y anular)


Ahora, pasamos el índice y el pulgar derechos por dentro del lazo que tenemos sujeto con el dedo corazón derecho, y enganchamos el hilo inferior del lazo del anular izquierdo en el índice derecho.

¿Como que no te enteras? A ver, pasamos índice y pulgar derechos por dentro del lazo que voy a señalar en amarillo, agarramos el hilo marcado en azul, y lo enganchamos en el índice derecho.


Cuando devolvemos las manos a su posición inicial, con ese hilo ya enganchado, nos queda la primera vuelta de la trenza. Fíjate en los colorines y entenderás mejor lo que hemos hecho.


Bien, el siguiente paso lo hacemos con la mano izquierda. Tenemos un lazo en el índice y uno en el corazón ¿verdad?


Pues pasamos el lazo del corazón al anular, y del índice al corazón, con cuidadín y habilidad.


¡Hey! Estamos en la misma configuración con la que empezamos, sólo que con las manos cambiadas! Pues ahora ya sólo es cosa de hacer lo mismo, pero con la otra mano. Y repetir, y repetir, hasta conseguir la longitud deseada.



Cada una o dos pasadas tienes que tensar la trenza para que quede bien prieta. Eso es tan fácil como abrir los brazos, aunque claro, eso significa que, si haces la trenza sin ayuda, su longitud máxima viene a ser la de uno de tus brazos; para hacerla más larga te hará falta ayuda.


¿Por qué he hecho dos trenzas de sólido hilo bramante? Eso, mi querido lector, será explicado en próximas entradas.

14 comentarios:

Ismael dijo...

Mmmm, lo primero que se me ocirrió fué: ¡honda, honda! XD

Esto es aalgo que podría intentar sin ese bloqueo mental que me provocan las tablillas.

Muy buenas la imágenes.

eska dijo...

Qué interesante, tengo que probarlo. Por cierto, he mirado a ver qué era eso del lucet, otro descubrimiento.
Muy buena entrada, sí señor :)

Axil dijo...

Jeje... Sabiendo que eres una experta en casi todo tipo de tejidos, me encanta haberte enseñado un par de cosas nuevas ¡en una sola entrada!

Harald dijo...

cinceramente, desde la primera entrada de hilos que ví... tengo claro que está fuera de mi alcance

Harald dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Axil dijo...

"Entrada de hilos"... jo.

Harald dijo...

XD, por cierto axil... creo recordar que tienes libros de piezas historicas y no se si alguno de forja... entre ellos has visto alguna vez como se hacen las puntas de flecha de golondrina? ( es que quiero comprobar si es el mismo metodo que sigo yo, no se me ocurre ninguno mas XD)

Axil dijo...

Pues de hecho, ni sabía que existían hasta que las vi en la última entrada de tu página. Echaré un vistazo a ver si encuentro algo, pero no me suena.

De todas formas, te digo lo de siempre: consulta al maestro Germán, que de esto sabe un rato.

Me has picado la curiosidad... ¿tajas en dos la punta y luego pliegas hacia atrás las alas, o aplanas la parte de encabar y tajas de ahí las alas antes de enrollar la base?

Harald dijo...

jejeje . lo primero que dices es lo que probe ayer pero no me daba el resultado que queria, lo que hago es como un triangulo y luego tajo dos veces para hacer las barbas y lo que luego sera el cono. Pero estoy pensando incluso que se haga mediante caldeo uniendo dos piezas sueltas en un principio

Tablet Weaving Blog dijo...

Muy interesante este nuevo lio de hilos!!

Por si te sigue la inquietud de hacer cordones y cintas... ahora andamos probando una técnica japonesa que es posible te sirva en recreación si por esos años tenías algún amigo nipon, es el Kumihimo (Marudai). Es más sencilla que el tablet y permite hacer cintas o cordon plano.

Saludos

Axil dijo...

Harald: no veo claro lo del caldeo, el método que sigues con dos tajos parece más limpio ¿no? (al menos las puntas que publicabas tenían buena pinta, aunque claro que las barbas se rompen si disparas a bocajarro con un arco de 80 libras, animalico)

Pero insisto: Germán es tu hombre para estas cosas; yo no tengo ni idea (desde luego, mucho menos que tú)


Muy gracioso lo del Kumihimo, no lo conocía. Se me escapa de ámbito geográfico y cultural, pero tiene pinta de ser divertido de hacer.

http://en.wikipedia.org/wiki/Marudai

Harald dijo...

recuerdo haberle preguntado a Germán hace unos años, creo que en el foro de esgrima...
La contestación fue que pensase en lo que quería hacer y del material con el que trabajaba, o algo asi, en resumen, que le buscase el modo a ver si lo sacaba XDXD.

P.D: cuando he vuelto a esto del blog me he quedado extrañadisimo, para empezar el blog no lo reconozco XD, y ahora para publicar un comentario... no veas, casi empezaba a preguntarme si soy humano JAJAJAJAJA

Axil dijo...

Sip, de vez en cuando los maestros se nos ponen en modo críptico maestro oriental de la escuela de kung-fu, y responden con enigmas evasivos. Cuando encuentres tu camino, pequeño saltamontes, lo reconocerás como el correcto, y eso te hará más sabio.

Y sí, blogger está con los test de Turing que uno se empieza a plantear si es en realidad un robot y le han pillado. Hay que tener muy buena vista, imaginación y bastante suerte para pasar alguno de ellos.

Leandro Ponssa dijo...

¡Axil, sin duda sos algún tipo de mesías de la recreación histórica medieval!