martes, abril 05, 2011

El telar de tablillas (2): Preparando el telar y empezando a tejer.

Ya tenemos listas las galletas tablillas, o cartas, o planchuelas de DM, o lo que quiera que vayamos a utilizar para el telar. Con esto ya lo tenemos todo listo para hacer unas bonitas cintas...

...o tal vez lo que tenemos es un montón de tablillas con agujeros. Esto no se parece para nada a una bonita cinta, oiga.

Vamos a necesitar, para empezar, algo de materia prima. Como por ejemplo, las más ricas sedas y los más exquisitos hilos de oro y plata que podamos encontrar...

Bueno, ahora que lo pienso, casi que vamos a dejar los brocados megaluxe para cuando sepamos un poco más ¿vale? Vamos a conformarnos con la más pura lana que nosotros mismos hayamos hilado tras cardar los vellones que esquilaremos de nuestras ovej...

Vale. Tampoco ¿verdad?

Está bien. Baja a la tienda de todo-a-1-euro de la esquina. Compra lana, de varios colores que te gusten. Qué demonios, compra lo que llaman "algodón egipcio" o crochet del número 5. Ya, ya sé que el algodón no es histórico en la europa occidental del siglo XIII, y que la lana sí. Pero se deslizará y se dejará tejer más fácilmente que la lana. Y además estás en una tienda de todo-a-1-euro, ¿de verdad piensas que eso que te venden como pura lana ha tenido alguna vez la más mínima relación con una oveja?

Ya tienes unos rollos de... llamémosle hilo. ¿Y ahora qué?

Bueno, pues que sepas que, en principio, te hará falta un trozo de hilo por cada agujero de cada una de las tablillas que intervengan en el tejido. Es decir, que una cinta con un diseño de veinte tablillas requerirá 80 trozos de hilo de ¿qué longitud?

Calcula que vas a perder aproximadamente medio metro de cada hilo, entre lo poco que "se come" en sí el tejido y, sobre todo, lo que vas a tener que cortar de los múltiples nudos que harás en los extremos para preparar la urdimbre. Supongamos que quieres hacer un cinturón medieval de dos metros de largo (no, no te creas que eso es taaan largo): tendrás que cortar los hilos de cosa de dos metros y medio.

Un paso muy importante es localizar un punto fijo de anclaje, como por ejemplo, el pomo de una puerta. O una barra de una reja. O un pomo del cabecero de una cama. O un árbol. O... O cualquier cosa fija, que aguante cierta tensión, y que, y esto es fundamental, no te importe que se desgaste por el roce continuado de un trozo de cuerda, roce que acabará siendo más corrosivo que una sesión de lija del 40 bañada en ácido clorhídrico. Avisado quedas.

A tu flamante punto fijo (yo me decanté por el pomo de la puerta del salón) atarás un trozo de cuerda. Nada demasiado apretado, algo que luego puedas quitar y poner para llevarte toda la urdimbre cuando quieras usar el salón como salón, y no como telar.


A esa cuerda atas un extremo de cada hilo, y el otro, a un punto lejano en el que te resulte sencillo darle cierta tensión. A mí me va bien el pomo del respaldo de una silla: le das un par de vueltas al hilo, haces un nudito, y arreando.


Lo más fácil para que toda la trama esté bien organizada es que vayas por orden, empezando por los hilos que pasarán por la primera de las tablillas, siguiendo por los hilos de la siguiente tablilla, y así.

Ya, ya sé que aún no hemos explicado los patrones, ni cómo irán los hilos de cada tablilla. Calma, todo se andará. En el librito que nos enlazó Recreoanacronista puedes encontrar algunos patrones estupendos, pero por ahora no hace falta que te compliques: para empezar puedes poner todos los hilos de cada tablilla del mismo color, ya nos meteremos en camisa de once varas más tarde.

En la foto de más arriba verás un cordón diferente que cuelga de los demás hilos; y, aunque no se aprecie bien, hay otro igual muy pegadito al pomo de la puerta. Estos cordones son uno de los mejores trucos del telar de tablillas, así que vamos a explicar en detalle cómo se colocan.

Empiezas cuando tengas los primeros cuatro hilos, es decir, los hilos de la primera de las tablillas. Con un trozo de cordón suelto haces media lazada (sí, como cuando te atas los zapatos y se te escapa uno de los extremos)


Cuando tiendas los hilos de la segunda tablilla, haces una nueva media lazada, pasando un bucle del cordón colgante a través de la lazada anterior.


Y, tirando de la nueva lazada, dejas apretada la anterior.


¿Qué tenemos aquí? Parece que estamos como al principio, hay una lazada asomando, un trozo de cordón colgando, y, eso sí, tenemos las hebras de las dos tablillas separadas unas de otras. Seguimos encadenando nudos y ¡tenemos una urdimbre a prueba de enredos e hilos sueltos; y con los hilos de cada tablilla perfectamente identificados!


Y no te creas que luego es un engorro deshacerlo: tiras del cabo de la última lazada y ¡riiiiiiis! toda la cadena se deshace.

Colocaremos una de estas cadenas como a diez centímetros del punto de anclaje, y el otro como a un par de palmos del otro extremo. Es en ese extremo en el que, una vez tendida toda la trama, cortaremos bien recto con una tijera.


Si, he dicho que cortaremos con una tijera. Tranquilo, que no pasa nada (has apretado bien los nudos del cordón de antes ¿verdad?)


Vete enhebrando las tablillas en orden, conforme tu patrón (sí, sí, ya hablaremos de eso). Es importante el sentido de enhebrado, de derecha a izquierda, como en esta imagen:

o de izquierda a derecha, como en esta otra:


Ves la diferencia ¿verdad? En serio, fíjate bien, que esto es muy importante.

Aunque, en estas fotos, tal vez sea más adecuado decir de arriba a abajo y de abajo a arriba. O de cruz a cara, y de cara a cruz. O al revés...

A ver, seamos serios: cada sitio donde alguien escribe sobre esto, utiliza una nomenclatura distinta. Y, por lo general, contradictoria con la de los demás. Hay quien lo llama enhebrado en "S" y en "Z", que es bastante descriptivo cuando miras las tablillas desde arriba. En fin, lo importante es que tengas claro que hay dos sentidos de enhebrado, y que dicho sentido será importante más tarde. Pero eso lo explicaremos en otra entrada, por ahora sólo estamos planteando cómo montar el telar. Si quieres ir probando, puedes enhebrar todas las tablillas en el mismo sentido, o la mitad de una forma y la otra mitad de la otra.

Acabamos de enhebrar la primera tablilla. Pon bien alineados los extremos de los cuatro hilos, y haz un nudito.


Muy bien, una tablilla que ya no se cae. Sigue enhebrando las tablillas y anudando los hilos de cada tablilla de esta forma:


Y aquí puede ser buena cosa que pidas ayuda a alguien, porque te vendrán bien un par de manos adicionales para sujetar las tablillas y los hilos. Empiezas por volver a sujetar la urdimbre en el punto fijo, y tensas todo el invento, procurando que las tablillas queden bien alineadas una junto a la otra.

Quita el cordón de nudos encadenados más cercano a las tablillas.

Este es el momento en que tienes que tener mucho cuidado de que no se te caigan las tablillas al suelo ¿vale?

Y ahora, a peinar.

Empieza por deslizar todas las tablillas hacia el punto de anclaje (sí, vamos a utilizar las mismas tablillas como peine). Mientras tu ayudante mantiene cierta tensión en los hilos, vuelve a deslizar las tablillas hacia su posición inicial. Si lo haces bien, notarás cómo todos los hilos van quedando tensos y, lo más importante, con una tensión bastante similar entre ellos.

No deslices las tablillas hasta el final, deja un par de palmos de hilo. Estos podrás tensarlos a mano, tablilla por tablilla, o con la ayuda de un peine gordo. Sí, el mío es de plástico rosa ¿qué pasa?


Una vez todo bien tenso, con cuidado de que no se destensen, atas todo el extremo a otra vuelta de cuerda. Una lo bastante grande como para enganchártela luego en el cinturón.



A esa misma cuerda puedes atar el extremo del hilo que irás cruzando de un lado a otro de la trama al tejer; y que previamente habrás preparado dándole unas cuantas vueltas en la lanzadera. Si estás usando material barato, más vale que sobre para tejer toda la cinta; pero tampoco te obsesiones: es fácil empalmar más.


Y ya estamos listos para empezar a tejer. La mecánica del tejido es muy simple:

- Giras las tablillas un cuarto de vuelta, por ejemplo, hacia delante. Por ahora, da lo mismo el sentido de giro al que llames "delante" ¿OK?

- Pasas la lanzadera con el hilo de un lado al otro por el hueco que han formado los hilos, y aprietas la urdimbre dándole unos golpes (con el mismo canto de la lanzadera, por ejemplo)

- Giras otro cuarto de vuelta en el mismo sentido de antes, y repites la operación de pasar la lanzadera de un lado a otro, sólo que en sentido contrario.

Confuso ¿verdad? A ver si con este vídeo queda más claro:


(Vídeo cortesía de Elly Liverton, preparado para esta página)

Claro que, si siempre giras las tablillas en el mismo sentido, los hilos que van hacia el punto de anclaje van a a empezar a retorcerse. Y a retorcerse. Y a retorcerse. Y, al final, no vas a poder seguir girando las tablillas, y toda la trama intentará enroscarse sobre sí misma. Hay varias formas de evitarlo, pero, para empezar, vamos a girar las tablillas la mitad de las veces en un sentido, y la mitad de las veces en el contrario. Por ejemplo, dos vueltas completas (ocho cuartos de giro) hacia delante, y ocho cuartos de giro hacia atrás. Y repetimos, y repetimos, hasta que nos quedemos sin hilo.

Ya sé lo que estás pensando: vale, todo eso está muy bien, pero no sé por dónde empezar, y me huelo que esto va a quedar hecho un gurruño.

A ver, pásate la cuerda por el cinturón, y colócate de forma que la trama esté un poco tensa.

Al principio de la tira, es buena idea que coloques algo que ayude a separar los hilos y mantenerlos planos. Una tablilla suelta, una lanzadera que hayas hecho de más... Cualquier cosa.


Afloja un poco la tensión (echando un pelín el cuerpo hacia delante) y da el primer cuarto de giro a las tablillas. Tensa. Pasa la lanzadera. Compacta. Repite. Y repite. Y repite. Y... ¡oye, estás tejiendo!

De todas formas, tampoco esperes que el principio quede perfecto. Ni esperes que la tira quede con un ancho uniforme; a eso hay que pillarle el tranquillo (si averiguas cómo, avísame).

¡Ah! Y que sepas que una buena goma elástica es tu amiga, si quieres dejar las tablillas bien sujetas para desmontar el cacharro y hacer cualquier otra cosa. Como irte a dormir, por ejemplo.

En próximas entradas, la madre del cordero, el quid de la cuestión, el fondo del asunto: los patrones, cómo comprenderlos sin volverse loco, el sentido de las tablillas, el sentido de los giros, el sentido de los diseños, el sentido de la cinta, el sentido del patrón, y el sentido de la vida, el universo, y todo lo demás.

15 comentarios:

JM Dana dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
JM Dana dijo...

trabajo de chinos!! Antes creo que probare la cota de malla... :D Un saludo!!!

Ramón de Luna Negra dijo...

Ok, ahora veo porque venden tan caras las tiras ya hechas, creo que entre mas chicas esten las tablillas menos bailan los hilos y queda mas derechito

Salud!

Ferro dijo...

Vaya jardin!

Me quedo con los ferros. Un saludo.

comendador de alfambra dijo...

yo tambien estoy iniciandome en estos lares del tablet, muy buena la entrada del blog

Axil dijo...

Na, no os creáis, en realidad es bastante sencillo. Lo que pasa es que tienes que entender varias cosas antes de empezar a ver resultados satisfactorios. Además, tiene la ventaja de que puedes trabajar de noche sin molestar a los vecinos con el ruido (todo lo más el ocasional "¡Mierd... me he dejado una tablilla mal girada hace tres vueltas!)

eska dijo...

Vaya, veo que no soy la única loca que le da por aprender a usar el telar de tarjetas :P
También yo hice un tutorial sobre el tema hace poco, aunque no tan divertido como el tuyo. Está genial, enhorabuena :D
Voy a seguirte la pista, me interesa eso de interpretar los patrones, que me vuelvo loca para que salgan bien al tejer la cinta...
Un saludo

Axil dijo...

Empieza a darme miedo eso de que gente que domina a fondo esto de los telares espere mi entrada sobre la interpretación de patrones. Señores: el blog de Eska es para verlo:

http://otrotrastomas.blogspot.com/

coalheart dijo...

Epa, esto se pone serio! La prueba fehaciente que tienes paciencia ferrea...

Ironicamente, el captcha pone: "sella" (a que sello se referirá?)

Beatriz Helena Jaramillo dijo...

gracias, es gratificante saber que se comparten experiencias de manera creativa y clara.

Anónimo dijo...

Super la explicación, muy divertida además!!! gracias y es un deber seguirte la pista

Anónimo dijo...

jajaja me llego en lo de que no se me caigan las cartas... y aún no lo he conseguido! menos mal que me has dado pistas con eso del cordón anudado, me vendrá de perlas y a ver si consigo tejer algo, que ya tengo pedidos de pulseras!!
gracias gracias gracias

Anónimo dijo...

Me ha encantado tu guía, me ha aclarado bastantes cosas. A ver cuando me animo y lo intento! ^^
Saludos: Astrid

graciela foradori // E-mail gracielaforadori@hotmail.com dijo...

Gracias Axis por tus generoso aporte!!!.Me ha sido sumamente útil. Podrás ver algunas de las experiencias, y con distintos tipos de tarjetas (de madera, plásticas, del cartón de una caja de cereales, de las hojas de un calendario del 2013), en mi blog: www.gracielaforadori.blogspot.com, en http://gracielaforadoritecnicastextiles.blogspot.com.ar/ o en https://www.facebook.com/graciela.foradori

leonardo van dort dijo...

hey gracias muy bueno el blog, pero aun siguo esperando con ansiaslas demas publicaciones, saludos desde Colombia...