jueves, diciembre 21, 2006

El soporte del yelmo. ¡Mecachis, qué guapo que soy!

Porque después de todo el trabajo que ha costado hacer un yelmo, el orgullosísimo armero novato debe colocarlo en un lugar de honor en el salón. Allí donde las visitas puedan verlo, y así contarles (una vez más) cada detalle de su fabricación. Como si no se lo hubiera contado ya mil veces, y además, en el blog, para que lo tengan por escrito.

Pues más os vale atender, que cualquier día hago examen.

El caso es que la primera intención del armero, más hinchado que una gallina clueca, es dejar el yelmo en alguna repisa o similar... craso error.

Porque el armero incipiente rara vez vive en una mansión de treinta habitaciones, y como tiene tendencia a llenarlo todo de cachivaches, no dispone de una sola superficie horizontal libre en toda la casa...

¿Ninguna? ¡No! Aún queda una superficie poblada por irreductibles huecos vacíos que resiste duramente al invasor. Y esa superficie es ¡la parte de arriba del armario / vitrina del salón!

Si, si, esa especie de altillo atrapapolvo que no está pensado para dejar nada encima. En mi caso, la población actual de esa superficie consiste en:

- La antena WIFI del portátil que hace las veces de equipo de vídeo
- Un muñeco con forma de esqueleto con túnica y guadaña que se mueve y grita si le pasas la mano por delante
- Una extraordinariamente recargada daga decorativa que no encuentro dónde poner
- Una jarra de cerveza de esas con tapita

¡Ahí hay hueco de sobra! (¿no?)

El caso es que si dejas ahí el yelmo sin más queda como... deslucido. Escondido. Anodino. No, esto no sirve, esto hay que enseñarlo más. A esto hay que hacerle un buen soporte.

El diseño del soporte es simple: una base un poco pesada que le de estabilidad, y un palito unido a ella de la altura indicada. Es interesante que el palito tenga un diámetro adecuado para pasar entre las tiras de cuero del interior y sujetar directamente el metal, para así no deformar el cuero.

Si, lo sé, pero después de forrar el casco de cuero cuatro veces, no quiero que se estropee, ¿qué pasa?

La base es fácil, de conseguir, basta con cortar un trozo más o menos cuadrado de ese enorme tablón de pino que se les perdió misteriosamente a los de la obra de al lado hace unos meses.

Por cierto, la radial con disco de tronzar sobre madera de pino es simplemente terrorífica. La madera se volatiliza y cae como una fina lluvia de serrín con apenas rozarla. La radial me está empezando a asustar muy en serio.

Pero ahora ¿de dónde sacamos un palito apropiado? Mira que suele haber sillas viejas de hermosas patas tiradas habitualmente por ahí... ¡pues no, estos días no! ¡y es que la basura hay que revolverla con tiempo y previsión!

Menos mal que ahí está el manitas de mi cuñado V. montándose un txoco de forma artesanal a base de listones de pino...

V: - Mira, mira, pasa a ver cómo está quedando
Axil: - ¡Ahí vá, cómo mola, lo que has avanzado! (rápido vistazo a ver dónde está)
V: - Y aquí irá el horno, aquí voy a colocar la encimera, y en este hueco va la neverita
Axil: - Jo, impresionante lo que has avanzado, me encanta como quedan esas baldosas (ahí está, ese es el montón de recortes que le están sobrando, le pillé)
V: - Y, mira, los cajones ya casi están, sólo me falta ponerles una moldura
Axil: - Pues sí que deslizan bien, si (¡Si! ¡si! ¡palitoooows! ¡tiene palitooows!) (pronúnciese con voz de Homer Simpson diciendo "Uhmmm, rosquillaaws!")
V:- Y aquí colocaré la campana extractora
Axil: - ¿Una de esas decorativas tan chulas? (¡Y tiene muchoows! ¡Y son de longitudes suficienteeews!)
V: - Y aquí he pensado en poner un m...
Axil: - Oye, perdona, ¿vas a hacer algo con esos recortes de ahí...?

Y así, con un poco de morro, el armero novato vuelve a conseguir sus materiales por la patilla. Ahora, una lijadita a todo, y a unirlo.

Lo primero es pillar un tornillo lo bastante largo y gordo para sujetar todo el conjunto.

Empiezas por hacer un taladro en la base para que pase el tornillo. Después, para que la cabeza del tornillo no sobresalga y todo el invento se balancee, tienes que hacer un rebaje con el taladro y un cacharro como el de la foto (que no sé cómo narices se llama)

Una vez has preparado la base, haces un taladro en uno de los extremos de un palito, que previamente has cortado a la longitud adecuada.

¡Ojo! Primero se taladra, luego se atornilla. Porque si el tornillo es gordito (que lo será) e intentas atornillarlo directamente... lo más fácil es que el palito reviente.

¡Ojo bis! Evidentemente, el palito lo taladras con una broca de menos diámetro que el tornillo, o el tornillo jamás agarrará ahí dentro. Es evidente ¿verdad? Nadie puede ser tan estúpido para no darse cuenta de que no ha cambiado la broca después de taladrar la base ¿no?

Pues se coloca una arandelita, se atornilla todo el conjunto y... ¡Tacháaaaaan!



Vale, vale, cómo sois de criticones. Vaaaale, ya voy a colocarle bien el cuero para que no quede tan raro, venga, va... ¡Tacháaaan otra vez!

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Me parece que te falta la foto de cuando hicistes el bujero ese para el tornillo, lo hicistes más grande, el tornillo no agarraba, mordiste el tablón....

Ah, que no ha pasado? Bien, ya vamos aprendiendo ;-p

En serio, felicidades. Ha sido increible el proceso. Yo mismo apenas lo haría mejos (el soporte de madera, digo. El mero hecho de poner en marcha una radial cerca de mí, hace que me entren alucinaciones :-D )

AxilArmero dijo...

No pasó, no; pero le faltó un pelo. Me di cuenta con la broca ya apoyada en la madera y el dedo en el gatillo.

La radial a mi cada día me tiene más mosca. De vez en cuando la caja de la radial cambia de sitio sola, para ponerse encima de la de la sierra de calar y estar más a mano. Y en ocasiones parece haberse enchufado ella sola. Estoy convencido de que, aunque esté apagada, repta por la mesa para acercarse a mi cuando estoy distraído. Empieza a recordarme a Chuky, el muñeco diabólico.

Aficionado dijo...

Felicidades. No solo por la obra, que las merece sino por lo ameno que lo has descrito. Un saludo

ruido carnivoro crepuscular dijo...

Hola,pase de casualidad por tu blog y he quedado maravillado que en estos tiempos de insensibilidad alguien o varios conserven y cultiven estas artes antiguas tan fascinantes. Realmente te felicito y te doy las gracias tambien por las explicaciones precisas y divertidas.
Un saludo grande desde Argentina y exitos para el año que ya empieza.
Por cierto que me ha entrado la curiosidad de hacerme una cota de malla..
¿es que será contagioso?
:]

AxilArmero dijo...

¡Je! ¡Otro que cae! Mi astuto plan para acabar con la industria textil y arruinar a los fabricantes de planchas avanza a buen ritmo. Dentro de poco, todo el mundo vestirá de malla, y mi venganza por tantas camisas planchadas se habrá consumado. ¡ja ja JA JA JA!

Por cierto, RCC, he visto tu página, y a lo mejor te interesa echar un ojo al blog de mi amigo Duka (si es que no has entrado mi blog a partir de su página, claro):
http://electronauta.zoomblog.com/

arant dijo...

Ahora que lo pienso, una buena corbata de malla puede ser algo interesante... para agarrarse una buena tortícolis... por no hablar de unos calcetines

BOTAX dijo...

Bueeeno, aki estoy de nuevo para el 2 capítulo de "Curso rapido de herramientas"

Esa complicada herramienta es nada mas y nada menos ke.......¡TACHAN!

UNA BROCA DE MADERA DEL 22!!!!!

Axil dijo...

Y entonces ¿cómo distingues una broca de hacer agujeros hasta el otro extremo de una broca específica de hacer rebajes como esa?

Anónimo dijo...

Yo para los cascos (tango unos cuantos) uso los portarrollos de papel de cocina del todo a 1€ (Valen 1€).

Son mas o menos como eso, la base es redonda y la cabeza redondeada.

Rorro
webmaster@esgrimaantigua.com

Axil dijo...

¡Anda, tienes razón! ¡Ya decía yo que el invento me resultaba familiar!