jueves, junio 08, 2006

La cota de malla (3): Cortando y doblando alambre

El primer paso para continuar con la fabricación de la malla será enrollar mucho, mucho, pero que mucho alambre. De ahí obtendrás un montón de muelles, que malamente se pueden considerar una pieza de armadura. Habrá que cortar esos muelles en pequeñas anillas, y como vamos a cortar miles y miles de anillas, más vale que la herramienta sea adecuada.

Existen varias alternativas, que ordenaré de menor a mayor sofisticación. O algo así.

La herramienta más a mano son los propios piños. Esta opción tiene la desventaja de que el corte resultante no es en absoluto limpio, y además morder metal da una dentera espantosa.

Hay que añadir que las piezas de desgaste de esta herramienta son costosas de sustituir.

Ya hemos mencionado que la sangre oxidará lamentablemente la cota, ¿verdad?




En una página web, encontré a un fabricante de cotas que describe cómo convertir un alicate normal y corriente en una sofisticada herramienta preparada para el corte de anillas.

Para lograrlo, hay que cortar las puntas del alicate hasta llegar a las cuchillas de corte, y afinar lo que queda de las palas hasta lograr un instrumento adecuado para cortar alambres. ¡Y tan adecuado! ¡Como que ya está inventado, y de hecho se llama cortalambres!

El chaval está tan emocionado con su invento, que da pena desilusionarle, y supongo que por eso nadie le ha sacado de su error hasta ahora. Yo os lo cuento, por si alguien ha heredado varios miles de alicates a los que quiera dar salida. Hará falta, eso si, una sierra de metales fetén y una buena amoladora. Y paciencia. Y que no te preocupe estár destemplando el alicate. Y no tener otra cosa que hacer. Qué demonios, no hagáis el tonto y no os pongáis a adaptar alicates, que un cortalambres cuesta lo mismo y ya está hecho.


Si lo que queréis es un cortalambres, lo que tenéis que hacer es bajar a la ferretería de la esquina y decir con voz firme "Quiero un cortalambres, lo quiero bueno, y lo quiero ahora" Si el ferretero te responde "Su tabaco, gracias", debes pasar por la óptica de vuelta a casa. Pero, por lo general, es muy probable que te den algo parecido a lo de la foto.

Podéis utilizar el cortalambres como modelo para adaptar alicates, pero es preferible usarlo directamente para cortar las anillas. El cortalambres de la foto es el primero que utilicé yo, y tras cinco o seis mil anillas, apredí algunas lecciones.

Por un lado, aprendí que es importante que el cortalambre haga la mayor fuerza posible, y por tanto que tenga una buena palanca.

Por otra parte, también aprendí que tras cortar unos miles de anillas uno no puede cerrar bien la mano durante un par de días, debido a un dolor bastante intenso que llega desde la palma hasta el codo.

---------------------------------------------------------------------
Cosas que aprende un armero incipiente (3)

Puede parecer una paradoja, pero, aunque las armaduras están destinadas a evitar daño a su portador, fabricarlas puede resultar bastante doloroso. Así que añadir a las herramietas un buen par de guantes de trabajo es una buena idea.

Por cierto, si haces algo y duele, repetirlo veintemil veces no tiene por que ser bueno para ti.
---------------------------------------------------------------------


Pronto comprendes que, de seguir así, o bien pierdes la mano, o bien te convertirás en un mutante con un brazo derecho de enormes y desarrollados músculos en contrate con tu escuálido brazo izquierdo (inviértase el comentario en caso de ser zurdo)

Como la primera opción se siente como la más probable, el armero buscará alternativas menos dolorosas, y una alternativa barata y sencilla es esta fantástica herramienta, una cizalla chiquitita (muy recomendada, la marca knipex es afamada por la fabricación de esta joya)

Donde el cortalambres nomal requiere cortar anillas de una en una, y aún así cuesta bastante, esta pequeña maravilla arrasa a la vez con dos, tres, cuatro... tantas como sea capaz de abarcar la punta.

Tengo, eso si, una sospecha respecto a mi knipex: de alguna forma sutil, me da la impresión de que se ha roto. No entiendo cómo, ni por qué; sigue cortando bien, no está dada de si, pero no sé... hay algo raro, no sé lo que es, pero tiene un tacto distinto, un algo que no me pone... No lo entiendo, tal vez esté embrujada.

Todas las cortadoras previamente mencionadas comparten un defecto: el alambre cortado forma un pico, lo cual hace que la anilla resultante tenga un cierre un tanto imperfecto. Para obtener un corte recto, dicen que sirven unos cacharros llamados tijeras de aviación. No lo sé de primera mano, porque no he visto nunca uno de esos cosos (tampoco en los aviones, qué contrasentido) si alguien las ha probado que me lo cuente.

Otro trasto, al parecer muy usado para cortar anillas, es la llamada miniherramienta multifuncional. Si vas a una ferretería y pides una miniherramienta multifuncional te van a mirar como al idiota pedante que sin duda eres, así que mejor pides una dremel (marca comercial) y te entenderán mejor.

Si te compras una dremel, cómprate una dremel, no seas bobo (como yo lo fui) y no te compres una lamentable y bastante inútil imitación coreana.

La dremel deja un corte recto muy majo, pero tiene un inconveniente, y es que las hojas de corte se desgastan a un ritmo infernal. Dichas hojas no son tampoco demasiado baratas, y te puedes fundir una hoja abrasiva reforzada en unas doscientas anillas, lo que sale bastante más caro que el propio alambre utilizado. He estado buscando hojas de diamante para la dremel, pero no las he encontrado, si alguien las conoce que me lo diga.

La dremel es, por otra parte, un juguetito precioso, que sin duda proporcionará horas de diversión a cualquier aficionado al bricolaje, y que además permite sufrir importantes lesiones en lugares normalmente inaccesibles para herramientas más grandes.

Por último, hay quien menciona las sierras radiales como herramientas adecuadas para cortar las anillas a una velocidad endiabladamente más rápida que todo lo anterior.

Sin duda eso es cierto, pero yo tengo mis reticencias.

Por un lado, no he llegado a ver una hoja de corte lo bastante fina como para no llevarse por delante de 30 a 45 grados de la circuferencia total de la anilla al cortarla, y eso hace más incómodo cerrarlas, además de quedar algo irregulares.

Por otro lado, estoy seguro de que esta cacharra es capaz de imprimir a las anillas una aceleración suficiente para incrustarlas en la mesa, en la pared del otro lado de la habitación, en el perro, en tus morros... Si alguien lo prueba, que me comunique los resultados, para empezar yo recomiendo usar gafas de seguridad y mantener alejadas a las mascotas.

Hasta aquí el resumen de las herramientas cortantes. Pero oye, ya que vas a bajar a la ferretería, aprovecha y cómprate los alicates que vas a usar para abrir y cerrar las anillas más tarde. Recuerda, veintemil anillas, hay que procurar que te resulten cómodos.

A mi me están resultando muy bien unos alicates de punta curva comprados específicamente para esta tarea.

Los podéis ver en la foto de al lado. Lo cierto, eso si, es que si tuviera que comprarlos ahora, buscaría uno de ellos con resorte de que se abriera solo.

Después de abrir y cerrar unas diez o doce mil anillas, descubrirás que los alicates dejan marcas en el alambre, y que probablemente esas marcas en el galvanizado, además de feas, serán el punto de inicio del proceso de oxidación. No es que los alicates no dejaran marcas antes, es que con la emoción no te das cuenta hasta más tarde.

Es aquí donde aprovechas la dremel que te has comprado antes, y le limas los dientes a los alicates, hasta dejar una superficie tan lisa y pulida como puedas. No preocuparse, que no se van a resbalar las anillas.

Ojito de nuevo con la dremel. Mejor dicho, cuidadín con el ojito, porque los alicates están duros, y los discos pueden romperse y saltar con cierta fuerza, las gafas son importantes.


Así que ya tenemos una herramienta para enrollar el alambre, algo para cortar el alambre, algo para manipularlo... tal vez te sea útil un martillito, y te hace falta un cacharrín donde guardar anillas (mi amiga Be. me dió un tapper) pero poco más o menos ya lo tenemos todo.


Así que se acerca el momento de poner manos a la obra. Espera ¿no falta algo? ¡Claro, no hemos comprado el alambre! Bueno, dejaremos algunos consejos sobre la compra de alambre para la próxima entrega

10 comentarios:

arant dijo...

Amigo Axilarmero:
Las fotos de tus instrumentos de tortura sobre el fondo del suelo de tu casa de parquet sin lijar desde hace siglos, y lleno de babas de tu venerable perro, quedan de lo más cutres. No estaría mal que te agenciases algún tipo de fondo de color claro, a ser posible sin mácula, sobre el que exponer tus, todo sea dicho, excelentes herramientas para tan insigne trabajo.

Be. dijo...

Otra sugerencia es que uses como fondo las paredes de la habitación de colores para que el mundo vea que eres un experto manitas no sólo en la forja del hierro sino también con los instrumentos de pintura.

arant dijo...

¡¡¡Eso, demuéstrales a todos que eres friki hasta pintando las paredes de tu casa!!!

Miss entrepiernas odian el furgol dijo...

A mi me mola el toque cutre-salchichero del parquet. No todo iba a ser glamour y mallas.
El Patxi-barbas ese de bricomanía no le llega a Axil ni a la suela del zapato.

Guu dijo...

Yo tengo una de esas tijeras de aviacion, aunque no conocia ese nombre, y me va de maravillas. Se pueden cortar entre tres o cuatros anillos a la vez y el corte es muchisimo mas limpio que con un alicate comun. El unico cuidado que hay que tener es de no cerrar completamente el chisme para no deformar el anillo, pero incluso si te ocurre eso se puede arreglar el anillo cuando lo cierras.

Tengo algunas fotos de cuando empece a trabajar, pero de esa herramienta no tengo, ya pondre alguna aqui:
http://www.flickr.com/photos/gustavo/tags/chainmail

AxilArmero dijo...

¡Me encantan las fotos de maese Gustavo!

A las tijeras de aviación sigo sin pillarles el truco, ni con las anillas, ni con la chapa de 1,6mm que manejo ahora mismo; pero les veo futuro con chapa más fina. todo se andará.

Don Gustavo, si quiere usted compartir sus experiencias con la fabricación de armadura en mi blog, será bienvenido. Mándeme un correo a jjoseotero@jjoseotero.jazztel.es, o coméntemelo en una entrada reciente del blog, y estaré encantado de publicar sus aventuras y desventuras con la malla (que sin duda, haberlas haylas)

Ignacio dijo...

Hola, me llamo Nacho. Buscando informacion sobre bricolaje llegué hasta tu web. Entre un grupo de amigos con las mentes inquietas estamos currandonos una enciclopedia colaborativa "como hacer" a la que llamamos MakerWiki, usando la tecnologia de wikipedia. De este modo, cualquiera puede escribir nuevos proyectos o modificar los existentes. Si te interesa, puedes crear algun proyecto con algo que sepas hacer y firmarlo al final con la direccion de tu blog de modo que hagas crecer el proyecto y al mismo tiempo ganar visitas para tu blog. A la gente de yonkis le gusto el proyecto y nos han publicado en su web. Bueno no me enrollo mas, te esperamos en http://www.makerwiki.com

armero novato dijo...

Querido Axil
con respuesta al como cortar las anillas gratis y no gastarte pasta en discos para la dremel te recomiendo hacer como hice yo, cortarlas a mano con tenazas(si es duro y cuesta un huevo pero no te gastas los cuartos).

leumas dijo...

hola, mi nombre es Samuel, y hace tiempo e estao interesdo en el tema de las cotas de malla, hace muy poco empezamos a crear una con mi primo y mi hermano pequeño, para ello compramos alambre galvanizado de 2,11, el punto es que hemos roto un alicate de corte cortando anillas, así como, arrancando una pata de cuajo, ahora las estamos cortando con una sierra de metal, pero demora aún mas, si me puedes dar algún consejo te lo agradecería mucho.(estamos enrollando el alambre en una chaira(o astil) formando resortes, y las vamos cortando)
PD: vamos a probar con la sierra angular (galletera por estos lares) y te digo que tal queda, de antemano gracias, muy buena página

Axil dijo...

Cortalambres tipo cizalla como la knipex que comento en la entrada. He usado un montón de cosas, y es lo mejor con diferencia.