viernes, junio 15, 2012

Telar de tablillas (5): Tejiendo con mensaje

[Actualización de 2022 al final]

 

Andaba yo planteándome algún nuevo trabajito con el telar de tablillas, cuando de pronto vi la luz: mi amiga Lydia Perea publicó un proceso de tejido que se denomina de doble cara, y que permite hacer algunas cosas de lo más curiosas.

Y claro, culo veo, culo quiero; así que me puse de inmediato manos a la obra.

(Ejem... varias de las imágenes de esta entrada se las he mangado miserablemente a Lydia, Redde Caesari quae sunt Caesaris)

En otras entradas hemos hablado del proceso básico de tejido, de cómo entender los patrones, y hasta de cómo hacer algunos diseños un tanto enrevesados. Y os habréis fijado en que todo son diseños geométricos y repetitivos. ¿Está limitado el telar de tablillas a este tipo de diseños?

Pues va a ser que no. Mira por ejemplo este cinturón alemán del SIX:

(Esto es el ceñidor del obispo Witgarius, está en el museo Kunstsammlungen de Augsburgo, y lo encontré en este libro, que, si has leído hasta aquí, ya estás tardando en comprar)

¿Y cómo se puede hacer algo así? Empecemos por el principio. Lo que hemos llamado "tejido de doble cara".

Supongamos que enhebramos las tablillas más o menos así:


Vamos a ver si nos acordamos de qué significa esto. Los bordes son de un color uniforme, nada que nos deba preocupar. Pero fijémonos en todas las tablillas intermedias. Dos agujeros consecutivos son de un color, y los otros dos, de otro. Por ejemplo, dos de color negro, y dos de color naranja:


El sentido del enhebrado puede ser siempre el mismo, o puedes ir alternando 'S' y 'Z'. Con el tejido de doble cara no nos vamos a preocupar mucho por eso. Al menos por ahora. (En mi caso, lo he hecho alternando)

 ¿Cómo conseguimos que cada cara quede de un color? Si os acordáis, en cada cuarto de giro, el hilo que se mostrará en la superficie es el que pasa por el agujero que cruza por la flecha verde:


Supongamos que empezamos con D y C enhebrados de negro; y A y B enhebrados de naranja. Los dos primeros cuartos de giro dejan el lado superior negro, y el lado inferior naranja. Si continuamos girando en el mismo sentido... el naranja aparecerá en la parte de arriba, y no queremos que eso pase. Así que lo que tenemos que hacer es invertir el sentido de giro.

Es decir: hacemos dos cuartos de giro hacia delante, y dos cuartos de giro hacia atrás. Dos hacia delante, dos hacia atrás. Dos hacia delante, dos hacia atrás...

...y nos quedará un lado negro y un lado naranja.

¿Cómo hacemos aparecer un dibujo ahí?

¡Bien, lo has adivinado! Si después de dos cuartos de vuelta no invertimos el sentido de giro de una tablilla determinada, estaremos "pintando" esa parte del otro color.

Cada dos cuartos de giro de una tablilla son un "pixel", si los haces en un sentido será fondo, y si lo haces en el otro, será tinta. Así que sólo tienes que seguir el patrón adecuado de píxeles para conseguir el dibujo 8-bits style que te apetezca:


Uhmmm... tal vez me haya pasado con esto de los 8 bits; que a alguno le sonará a chino. Vamos a traducirlo a términos textiles. ¿Has oído hablar del punto de cruz? Pues lo que he llamado pixel, es decir, dos cuartos de giro de cada tablilla, se corresponde con un cuadradito de un patrón para punto de cruz.

¿Y sabes una cosa para la que es fácil encontrar patrones en punto de cruz?  ¡Alfabetos!

(Una pista para buscar en Google: en inglés, "punto de cruz" es cross stitch)

Y ya que estamos, pues nos curramos una frasecita mona, para ver cómo va la cosa y para hacer una prueba con la que pillarle el ritmillo. 27 tablillas, oiga. Pedazo prueba.


Muy recomendable, esto de empezar con una prueba. Que, según empiezas, es facil liarte. Y, si no, mira esa lástima de "A".


Por cierto, que esto de cambiar el sentido cada pocos giros hace que sea muy fácil que se descontrole el ancho de la cinta. Así que nada mejor que utilizar una guía. ¿Has visto los eslabones de alambre que hay a la izquierda? Pues esa es la guía.


Y ahora, después de dedicar una buena cantidad de horas a un mero experimento ¡ya estamos listos para ponernos realmente en serio!


 
 

¡Actualizando en 2022!

Casi 10 años después de la publicación original. No está mal ¿verdad?
 
 
En diez años han pasado muchas cosas. Entre otras, esto de los blogs se ha ido básicamente al carajo, y ha sido sustituido por Facebook y otras redes sociales. Y fue precisamente en Facebook donde estaba yo en un grupo llamado Historic tablet weaving  y me encontré una técnica que complementa maravillosamente a la de doble cara a la hora de hacer este tipo de dibujos.

Todo empezó viendo esta foto:


Creo que hay evidentes diferencias con mi tejido ¿verdad? 

La principal, por supuesto, es que Aisling, que es quien hizo esta pieza, sí que sabe lo que hace y tiene buena mano.

La segunda, por supuesto, es que utiliza hilo de seda (y, seguramente, tablillas que no están hechas de contrachapado cutre)

Pero a la que voy... ¿Os habéis fijado en lo bien definidos que están los bordes? No hay escalones formados por una tablilla enhebrada al revés de lo que le conviene al diseño. Y eso, o has planificado el diseño con muuuucho cuidado para que encaje perfectamente, o es magia.

O no es magia. A lo mejor es algo denominado "3/1 broken twill", que se traduciría como "tejido en espiga" pero que, en este caso en el que haces diseños genéricos, no sólo cosas geométricas muy básicas, a lo mejor podemos dejar como "sarga rota 3/1". O no, yo qué sé. 

...

Vaaaale, aquí hay un tutorial. Está más centrado en el tejido en espiga con patrones geométricos, pero creo que es fácilmente extrapolable. Y sí, está en perfidoalbionés; qué le vamos a hacer.

jueves, mayo 24, 2012

Media docena de años. El aniversario de La Bestia.






Seis añitos ya, que tiene el blog. Si fuera mi hijo (que básicamente lo es) ya estaría crecidito y en primaria (que básicamente lo está)

Es el momento de ponerse un poco nostálgico, y de recordar mi primera experiencia con esto de los blogs, cuando la palabra "blogosfera" empezaba a estar de moda. Y esa primera experiencia está, exactamente, aquí.


Permítanme extractar mi primer comentario en un blog -el de mi amigo Arant- aquel 6 de Noviembre de 2005:

"Anónimo Axil dijo...
Oye, qué cosa tan curiosa esto de los blogs. No me había dado cuenta hasta ahora de que aquellos cuadernos eran en realidad una bitácora, cuyo soporte ideal es sin duda el electrónico; y cuya adecuada distribución demanda la página web como formato de preferencia.
Parece interesante poder seguir las paranoides tendencias de nuestro buen amigo Arant en este -sin duda enriquecedor- medio de expresión"

El lector extraerá, sin duda, dos conclusiones claras de esta reseña:

1.- ¡Joer, qué viejo es el Axil!

2.- ¡Joer, qué pedante es el Axil!

Y, sin duda, el lector tendrá toda la razón, como suele ser lo habitual en el tipo de persona que accede de forma habitual a esta humilde página. Porque aquí cultivamos regularmente la ética y la estética, las artes y las ciencias, lo divino y lo mundano; y todo ello sin darnos nunca un pijo de importancia. Y eso, el lector exigente lo aprecia, y lo agradece con un significativo aumento de visitas. O eso, o sin querer he hecho algo que ha animado al buscador de google a posicionarme alto en algunas consultas. ¡Que viva el SEO involuntario!


Y esto es más bien raro, dado que cada vez le dedico menos tiempo al blog, y a lo largo de este año sólo he publicado 23 entradas entre el blindado y el regreso, frente a 25 del año pasado y 33 del anterior. Y además, tampoco es que haya publicado nada demasiado espectacular: he acabado con el tutorial de tablet weaving (del que me siento muy orgulloso: creo que por fin he aportado algo serio que no estaba en la web, ni tampoco bien explicado en los libros), y he publicado algunas herramientas para malla remachada que, más o menos, dan el pego... Y, por supuesto, en el regreso, más alforjas, y los cubrepuños más feos a esta orilla del Pecos.


Pero claro, la ausencia de entradas novedosas no va a impedir que esto siga siendo un éxito arrollador. Cada vez que voy a un evento, se me acerca más gente diciendo "¡Eh, tú eres Axil, el del blog! ¡Me encanta lo que haces, soy un fiel admirador tuyo!". Yo desearía que el grupo de fans estuviera compuesto por jovencitas desinhibidas de pronunciados escotes, pero desgraciadamente suelen ser tíos, más bien frikis, y en un alto porcentaje tan gafotas y gordopilos como yo mismo. ¡Magra fortuna, destino esquivo!

Uno también descubre a veces que la influencia del blog se extiende mucho más allá de lo que uno se espera. Por ejemplo, este año, una chica se puso en contacto conmigo para pedirme permiso para utilizar una de mis entradas sobre soldadura ¡en un trabajo para un curso sobre seguridad laboral! ¡Y dice que al profesor le gustó! Teniendo en cuenta que yo no sé soldar, eso significa que, o voy por buen camino con mis consejos sobre seguridad, o que soy un plasta insufrible cuando me pongo con ese tema. Pero oye, otra cosa de la que sentirse orgulloso.

Como también estoy muy orgulloso de esto:


Que aunque el mérito no sea mío, sino básicamente de mi amigo Harald, como que me hace muchísima ilusión, la verdad. Porque, quieras que no, los Fidelis fueron uno de los primeros grupos en tenderme una mano en esto de la recreación, y todo el mundo sabe que son unos tipos serios que siempre persiguen el máximo rigor histórico hasta en los más ínfimos detalles de su equipamiento.


(Lamentablemente, este también es el año en que se han dividido en dos grupos diferentes, dejándome a mí también un poco dividido entre los amigos que conservo a ambos lados)

Pero no nos pongamos serios. Hay que conservar las tradiciones, y, como en cada aniversario, me veo obligado a presentar, una vez más, el


Consultorio de Axil para las visitas perdidas (v)
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 Sí, la mayoría de las visitas suelen llegar con búsquedas del tipo "blindado personal", "comprar cuero", "fabricar cota de malla"... Claro que hay cosas sorprendentes, y no sé muy bien por qué, en este último año casi 200 visitas han entrado con la expresión "dedos con caritas". Vale, son muy monos, pero ¿por qué en mi blog?

También destacan "pitufo negro" o "ricitos de oro" (ésos sí sé a qué vienen),  pero lo bonito está en la larga cola...



Calvo, Personas calvas, hombres calvos... Amo a vé: señores de Google, este tipo de búsquedas suma un porcentaje muy significativo, y, aunque sea bastante apropiado, empiezo a estar hasta las narices ¿vale?

¿Qué le dice un electrodo de rutilo a otro? chistes. Confieso que no me sé ningún chiste de electrodos de rutilo, pero la cosa promete. No he dado con el chiste en Google ¡que alguien me lo cuente, por favor!

¿Por qué todo me refleja? Esa es muy fácil, querido lector: porque, en realidad, no eres un vampiro.

¿Sería útil fabricar un banquito con patas de plastilina? ¿Por qué? Esteeee... mi buen amigo, la respuesta a su pregunta es un rotundo 'No'. Y el motivo está claro: porque la plastilina mancha, y seguramente ensuciaría su bonito suelo de parquet. No se me ocurre ningún otro motivo, la verdad.

Banschleifer tellerschlaifer. ¿Mande?
  
Buscando el buey. Le aseguro que yo no lo tengo. En todo caso ¿cómo demonios ha podido perder un buey? Es un bicho bastante hermoso. 

Caretas de soldar con forma de monstruos. Pues no sabría orientarle, apreciado amigo, pero... ¡Quiero una! 

Cociendo zapatos. Deben permanecer un par de horas a fuego lento, para ablandarse convenientemente. Añada siempre una cebolla, un diente de ajo, y una pizca de sal.

Cómo construir una mesa con un tablón y dos caballetes. Estimado caballero ¿de verdad que necesita buscar eso por internet? 

Cómo darle forma a tu cabeza. Hay dos formas de hacerlo, querido lector. Yo le puedo explicar la que duele y salpica, pero no estoy seguro de si es eso lo que busca.

Cómo hacer una manta en forma de empanadilla. Estimado corresponsal: Si realmente necesita una manta con esa forma, tal vez debiera consultar a un médico sobre la más que probable desviación de su columna vertebral. O decirle a su pareja que se mantenga en su lado de la cama y le deje dormir en paz.

Cómo se llama la suela que tiene tres orejas y sirve para crear diseños. Esteeeee... Rara. Se llama rara. Sin duda.

Es bueno golpearse la cara con puño cerrado. ¡No! ¡Te haces daño!

Hoy me he bañado en aceite y todo me resbala. Estimado lector: efectivamente, su actual condición resbaladiza puede deberse a sus sorprendentes hábitos higiénicos. Pero tenga cuidado de no pasar cerca de llamas ni cuerpos incandescentes ¿vale? 

Jinete grande usted es divertido yo bisela espera para golpearla con el pie con usted. ¿Perdón, me lo repita despacio? 

¿Para que sirve el dedo pequeño del pie? Uhm... pues oiga, no es una mala pregunta. Me ha dejado desconcertado.
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Y es que no deja de ser curioso lo que acaba llegando al blog. Como, por ejemplo, lo que en algunos sitios se llama fan art, algo que también ha ido llegando a lo largo de los años a este sitio, y que, para vergüenza de sus autores (que, a estas alturas, han depurado enormemente su estilo) , voy a aprovechar para publicar ahora. Sí, esto es casi sadismo, es como cuando los padres enseñan tus fotos de pequeño a tu primera novia. Pero es una justa venganza por otras cosas ¿verdad?.





Yo, con todo mi equipo primigenio. Anilla por anilla, tócate un pie qué pedazo de curro. (Aunque yo no tengo esa cintura desde mediados de los '90, todo hay que decirlo)


En el dibujo de arriba, se reconocerá más de uno. El otro, de pony mallero, lo estoy usando orgullosamente de avatar en algún foro.


Lo cierto es que estos detalles son de agradecer. Aunque, por otra parte, queridos lectores, también me tenéis muy decepcionado: hace ahora un año, os pedía vídeos en los que salierais bailando y/o haciendo el ridículo con los hierros puestos. ¡Y no me habéis enviado ni uno! ¡Inexcusable!

En fin... vengaaaaa... Os perdono, y aprovechando que quedan breves minutos para que empiece el día del orgullo friki, y os  dejo con un vídeo musical (que no estoy seguro de no haber puesto ya) de nuestra amiga Felicia en The Guild, serie web que, si no habéis visto, ya estáis tardando.