Crónicas de Lucas, el escudero: el día después.
Todo el mundo está encantado con las épicas crónicas de esos caballeros que van a las batallas, como mi señor Axil, o don Enrique de Çaragoça. Pero luego a nadie le interesa lo que tenemos que decir los pobres escuderos como yo.
Yo soy Lucas, el escudero; y soy el que sufre las consecuencias y el que tiene que arreglar todo lo que se rompe o hay que ajustar después de las batallitas de las narices.
Porque claro, los señoritos van por ahí, muy gallardos con su brillante armadura. Pero ¿por qué está tan brillante la armadurita, eh? ¡Pues porque servidor se ha tenido que pasar unas cuantas horas frota que te frota! Y no se crean vuestras mercedes que luego tienen un mínimo de cuidado con ello. ¡Quia! Los señoritos se ponen a romperse las cosas a golpes y maltratar toda la impedimenta sin la más mínima consideración; y al final acaban con todo el equipo hecho unos zorros. ¡Como que ahí está el bueno de Lucas para arreglarlo luego todo!
Hoy les voy a contar a vuestras mercedes lo que he tenido que hacer para mi señor Axil después de que volviera de batallar por tierras de Aragón. ¡Qué ya está bien, irse a Aragón de batallitas, como si no tuviera otra cosa que hacer!
Y es que mi señor Axil será todo lo que haga falta, pero luego llega, y por ejemplo se deja los cascos en el suelo de una tienda toda la noche, sin que le importe una higa que haga un frío de narices y toda la humedad vaya a condensar encima del hierro. Y el que tiene que frotar y aceitar hasta eliminar el óxido es un servidor, por supuesto. Y mi señor se va a tener que fastidiar, pero su yelmo pulido a espejo lo va a volver a dejar en ese estado Rita la trovadora; la próxima vez que lo oxide le pienso meter estropajo y se acabó el espejito.
Y es que además los caballeros van a las batallas como si fueran condesitas en la corte. Que no están a lo que tienen que estar, y no hacen más que fijarse en lo que llevan puesto los demás; y de vuelta a casa, la historia de siempre: que si "Lucas, arréglame la sobrevesta, que esta temporada se lleva el talle más alto", o que si "Lucas, a ver qué me puedes hacer con la vaina de la espada, que ya no está de moda este tipo de costura".
Y cuando llega mi señora G. y se compra un cuerno para beber, a mi señor Axil le faltó tiempo para decirme que le hiciera un soporte para el cinturón. Y mira que ya había hecho dos: pues no, el señor vio los soportes que vendía Fernando, y se le encaprichó uno igual.
Y fíjense ustedes, que seguro que mi señor se piensa que don Fernando le va a estar agradecido por hacerle tanta publicidad gratuita; pero escúchenme vuestras mercedes, que cualquier día de estos va a tener un disgusto con él por explicar a la gente cómo fabricarse uno mismo las cosas que él vende.
Aunque vamos, tampoco es algo tan complicado. Básicamente, una tira de cuero sacada de un retal suelto y con un repujado simplote...

...una trabilla sencilla, pero resultona (que mi señora G. es muy suya, y no se conforma con cualquier cosita...)
...y con un poco de betún de Judea y un par de remaches se termina el trabajito.
Que mi señora G. da casi más trabajo que el señor. Que al señor hay que limpiarle y engrasarle los zapatos después de las batallitas, pero a la señora aún la estoy oyendo: "Lucas, anda, a ver si puedes fijarme bien las plantillas de los zapatos, que se mueven y he estado caminando incómoda por todo Teruel". Y ahí que ven vuestras mercedes al bueno de Lucas, dale que te pego a la cola de contacto.
Pero vamos, que el señor Axil tampoco se queda atrás. Como con la cota, por ejemplo.
La última vez, el señor consiguió reventar la cota por el cuello, y perder varias anillas. ¿Y quién tuvo que dedicarse a agrandar el cuello por detrás para que no volviera a pasar? Pues claro, el bueno de Lucas.
¿Y qué pasó? Pues lo que tenía que pasar. Que ahora el señor se queja de que el cuello está demasiado ancho y le parece que se le va a salir la cota por los hombros. ¿Y a quién le toca estrechar un poco el cuello eliminando algunas expansiones de las que había hecho antes? Pues otra vez a Lucas, claro.
¡Y ojalá hubiera sido sólo eso! Porque lo complicado ha sido el famoso almófar. Que vale que mi señor Axil llevaba meses echando pestes de los ganchitos para sujetar el barbuquejo; pero que digo yo que podía haberlo dejado correr. Pues no, el señor se ha empeñado en cambiar el sistema de cierre.
Y fíjense vuestras mercedes que otro caballero, el Sr. Polo, le pasó a mi señor Axil el esquema de cómo hacer un cierre estupendo para el almófar (esquema que, por cierto, de nuevo proviene de Fernando Abad) Una cosa efectiva, histórica, y fácil de hacer.
¿Y que hizo mi señor Axil al respecto? Pues pasar completamente. Que si es demasiado SXIII, que si con esto voy a seguir comiendo hierro... total, que mi señor Axil se empeñó en una cosa mucho más complicada, que incluía cuero, relleno acolchado, coser un montón... qué se yo. Y todo, por culpa de los famosos baberitos cuadrados de los manuscritos, como si alguien tuviera claro lo que eran en realidad.
Así que ¡ahí está otra vez el pobre Lucas, liado con el cuero, la guata, las agujas...!
¡Y venga a coser y a coser! Que mira que no es más que coser el cuero de parte a parte sujetando el relleno, y luego coser los bordes hacia fuera enganchando anillas, ¡pero que da trabajo!
Una tira de cuero pasando por las anillas del borde superior del barbuquejo sirve para sujetarlo cerrado; y otra tira, entretejida en las anillas de la cabeza, permite ajustar bien el cuello del almófar para que quede bien sujeto y no se mueva en plena batalla. ¡Miren qué protegido que va mi señor Axil! ¡Y además, bien guapico que está, que así no se le ve la cara y eso siempre le favorece!
Y es que, mis señores, el trabajo de un humilde escudero nunca se acaba. ¡Menos mal que, al menos, su humilde servidor tiene la esperanza de disfrutar de los estrenos cinematográficos que se avecinan! Ya sean las últimas superproducciones extranjeras:
Fanitheart Official Full Trailer
O los más modestos productos nacionales, que aún con pocos medios, prometen ser de lo más interesantes.




































